jueves, 30 de abril de 2015

Tema 17.- Arquitectura y urbanismo en la 2ª mitad del XIX. Eclecticismo e Historicismo. La Escuela de Chicago. El Modernismo (Gaudí).

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Tema 17.- Arquitectura y urbanismo en la 2ª mitad del XIX. Eclecticismo e Historicismo. La Escuela de Chicago. El Modernismo (Gaudí). 


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miércoles, 29 de abril de 2015

La jerarquía del sistema urbano español.(Práctica)

MAPA DE LA JERARQUÍA DEL SISTEMA DE CIUDADES EN ESPAÑA EN 1991

MAPA DE LA JERARQUÍA DEL SISTEMA DE CIUDADES EN ESPAÑA EN 1991

El mapa siguiente muestra el sistema de ciudades en España, en 1991. Analícelo y responda a las preguntas siguientes:
a) Organización jerárquica del sistema español de ciudades.
b) Relaciones establecidas entre las ciudades y distribución espacial de estos subsistemas en el territorio.
c) Relaciones que existen entre la distribución del sistema urbano y la distribución de la población

a) El sistema español de ciudades está formado por los núcleos urbanos y por las relaciones que se establecen entre ellos, que conforman subsistemas con diferente grado de integración. Los núcleos urbanos del sistema se reorganizan de manera jerárquica de modo que las ciudades con mayor tamaño demográfico concentran más funciones y de mayor rango y tienen un área de influencia mayor. Así como muestra el mapa, puede establecerse la siguiente jerarquía. El tamaño demográfico, las funciones y la extensión del área de influencia, dan lugar a una organización jerárquica del sistema de ciudades. Las categorías son las siguientes:

- Metrópolis nacionales. Son las ciudades que se encuentran en la cima de la jerarquía del sistema urbano. Su población supera el cuarto de millón de habitantes. Desempeñan funciones más especializadas y diversificadas que las restantes ciudades, relacionadas con el sector terciario de mayor nivel y con la industria (cada vez en mayor medida de alta tecnología). Su área de influencia es amplia. Dentro de las metrópolis existe una jerarquía en función de su tamaño, de sus funciones y de la extensión de su área de influencia. Las metrópolis nacionales son las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona. Su población supera los 3 millones de habitantes y cuentan con las funciones más diversificadas. Su área de influencia se extiende por todo el territorio nacional y se encuentran estrechamente relacionadas con otras metrópolis mundiales.
Las metrópolis regionales son las áreas metropolitanas de Valencia, Bilbao, Sevilla, Málaga y Zaragoza. Tienen una población entre 1,5 millones y 500.000 habitantes y cuentan con servicios de alto rango, especialmente administrativos y comerciales. Tienenun área de influencia regional y mantienen relaciones intensas con las metrópolis regionales.
Las metrópolis subregionales o regionales de segundo orden son ciudades como Oviedo, Murcia, Alicante, A Coruña, Granada o Valladolid. Tienen una población entre 500.000 y 250.000 habitantes y todavía cuentan con funciones y algunos servicios altamente especializados (universidad). Su área de influencia es subregional o regional en el caso de comunidades autónomas uniprovinciales. Mantienen relaciones intensas con las correspondientes capitales regionales o son capitales de espacios regionales poco extensos.
Ciudades medias. La mayoría son capitales de provincia no incluidas en los apartados anteriores. Su población está en torno a los 250.000-50.000 habitantes y sus funciones son principalmente terciarias, pero menos especializadas: el comercio y servicios de ámbito provincial (administrativos, educativos y sanitarios). Son puntos terminales de una densa red de autobuses que las comunican con los pueblos próximos. Algunas pueden tener alguna especialización industrial (Avilés) o portuaria (Algeciras) y contar con un área de
influencia provincial.

b) De acuerdo con las relaciones que se establecen entre sí las ciudades pueden establecerse distintos tipos de subsistemas:
Monocéntricos primados: una ciudad constituye el centro dominante, a gran distancia de las demás, concentrando desproporcionadamente la población y las funciones; faltan los niveles inmediatamente inferiores al de la ciudad principal y existen fuertes relaciones de dominancia-dependencia.
Monocéntricos jerarquizados: una ciudad ocupa la cúspide del sistema, pero la siguen los distintos niveles jerárquicos.
Policéntricos: varias metrópolis compiten en la organización del sistema, de lo que resultan importantes flujos bidireccionales entre las metrópolis y flujos de dependencia hacia ellas desde los niveles inferiores. La distribución espacial de estos subsistemas muestra un mayor grado de integración en las regiones periféricas de la Península. En el centro aparecen espacios débilmente articulados con la excepción de Madrid y los archipiélagos acusan la insularidad.

Los subsistemas de la periferia forman tres ejes: el septentrional, el mediterráneo y el andaluz.
- El eje septentrional discontinuo, está integrado por el eje atlántico de Galicia y las ciudades interiores que dependen de él, y por el eje cantábrico, el País Vasco y Pamplona, también con ramificaciones hacia el interior (León, Burgos y Logroño respectivamente).
- El eje mediterráneo comprende desde Girona hasta Cartagena:
– El subsistema catalán es monocéntrico primado, presidido por Barcelona. Las autopistas del mediterráneo y del Ebro aseguran una conexión fácil entre las principales ciudades, que tienden a concentrarse en la costa, en forma de sistema lineal, con algunas penetraciones hacia el interior.
– El subsistema valenciano levantino es monocéntrico jerarquizado, con una ciudad rectora, Valencia, y una ordenación equilibrada del tamaño de las ciudades. La autopista del Mediterráneo actúa como eje vertebrador de este sistema, que también presenta una marcada concentración de las ciudades en el litoral o cerca de él. La influencia de Valencia desborda los límites de su comunidad y alcanza a Albacete y Murcia.
- El eje andaluz es también monocéntrico jerarquizado, pero más complejo porque Sevilla, como gran metrópoli regional, ejerce una influencia indiscutible en Andalucía occidental e incluso en Badajoz. Pero en Andalucía oriental su influencia se debilita ante la presencia de dos metrópolis subregionales: Málaga y Granada. Las ciudades se disponen a lo largo de dos ejes principales: el eje litoral (desde Almería a Huelva) y el del Guadalquivir (desde Huelva y Cádiz hasta Jaén). 
- El eje del valle del Ebro funciona como corredor entre el eje cantábrico y el mediterráneo. Es monocéntrico primado, basado en la influencia de Zaragoza, estrechamente relacionada con los subsistemas catalán y vasco-periferia (a través de la Rioja y Navarra, a la que alcanza también la influencia aragonesa) y con el subsistema madrileño.
- El interior peninsular es un espacio poco articulado. La gran metrópoli nacional, Madrid, encabeza un subsistema monocéntrico primado, en medio de un espacio poco urbanizado, sin otras metrópolis que puedan suponer un factor de equilibrio. Así, su influencia directa desborda sus límites autonómicos y llega hasta centros relativamente lejanos: todas las ciudades de Castilla-La Mancha (salvo Albacete, más vinculada a Valencia); Segovia y Ávila y, en menor medida, Soria. Además, el papel nodal de Madrid en la red radial de transportes hace de ella un centro de conexión de todo el territorio. Sólo Valladolid, beneficiada de su condición de capital autonómica, adquiere rango metropolitano, aunque su ámbito de influencia es todavía limitado.
- Los archipiélagos canario y balear tienen en común la insularidad como factor negativo para sus comunicaciones con la Península e incluso entre las islas. Esta es más acusada en Canarias, por su mayor distancia a la Península. El subsistema balear es monocéntrico primado: Palma tiene un peso demográfico y económico desproporcionado en relación a las dimensiones del archipiélago y juega el papel de metrópoli regional. En Canarias se da la bipolaridad por la existencia de dos metrópolis regionales: Las Palmas de Gran Canaria (sobre la que gravitan las ciudades de las islas orientales) y Santa Cruz de Tenerife (sobre la que gravitan las de las islas occidentales).

c) La distribución del sistema urbano ayuda a explicar la distribución de la población, pues actualmente más del 75% de la población española reside en las ciudades. Las principales metrópolis por sus funciones industriales y de servicios atrajeron entre 1950 y 1975 a una importante población procedente del campo. Este hecho explica, por ejemplo, que, en la actualidad, la macrorregión geodemográfica del este, que agrupa los subsistemas urbanos catalán y valenciano-levantino, el eje urbano y económico más dinámico de España, tenga el mayor porcentaje de población en relación con su superficie. En cambio, la macrorregión del centro, con las excepciones de Madrid y Valladolid, se caracteriza por su menor desarrollo económico, la expulsión de población hasta fechas recientes y la ausencia de núcleos urbanos de rango superior, lo que explica que presente en una superficie mayor menores porcentajes de población, que aún serían inferiores de no ser por la presencia en esta región de la gran aglomeración madrileña.


jueves, 16 de abril de 2015

La huella soriana 14


En los restos de un inmueble románico de la provincia de Soria, muy cerca de la sacristía aparece ante nosotros este canecillo que perdió su función de sostén de una cornisa. Representa una especie de máscara con amplia boca dentada. 
Este es nuestro nuevo enigma de #Lahuellasoriana.














sábado, 11 de abril de 2015

Tema 16. Las artes europeas a finales del siglo XVIII y primera mitad del XIX. El neoclasicismo. Goya. (Test en daypo)

Tema 16. Las artes europeas a finales del XVIII y primera mitad del XIX. Goya
from IES Antonio Machado

Tema 16.-  Las artes europeas a finales del XVIII y primera mitad del XIX. Goya. 



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Tema 19.- Las migraciones interiores y exteriores españolas desde mediados del siglo XX. Incidencia en Castilla y León. (Práctica)



Autor: Eduardo Sánchez

A partir de la lectura e interpretación del mapa adjunto, explica los aspectos fundamentales en cuanto a la distribución de la población extranjera residente en España.


Práctica: Mapa distribución de la población extranjera residente en España.
     El mapa muestra la distribución de la población extranjera residente en las comunidades autónomas españolas el 31 de diciembre de 2000. Para ello utiliza gráficos de sectores circulares, de tamaño proporcional al volumen de inmigrantes, que, a su vez, diferencian la población procedente de países desarrollados y del Tercer Mundo y Europa del este. Los datos proceden del Anuario de Extranjería 2000 del IMSERSO.
     Los inmigrantes residentes son los extranjeros que han obtenido permiso de residencia en España. Son, por tanto, inmigrantes legales.
     Su mayor volumen se concentra en las comunidades de Cataluña, Madrid y Andalucía, seguidas de la Comunidad Valenciana y de las islas Canarias y Baleares. En el resto del país el volumen de inmigrantes es reducido. Las razones que explican esta distribución son que se trata de comunidades con grandes centros urbanos y de servicios, que han ofrecido tradicionalmente más oportunidades de trabajo, sobre todo en los servicios y en la construcción, y también en otras actividades como la industria y la agricultura.
    Según la procedencia, los inmigrantes de países desarrollados predominan claramente en las islas Baleares y Canarias y, en menor medida, en la Comunidad Valenciana y en Galicia. Se trata sobre todo de inmigrantes procedentes de países europeos, pertenecientes a la UE. En los tres primeros casos, provienen principalmente de Alemania y Reino Unido y son jubilados que buscan buenas condiciones climáticas en el litoral insular y del levante peninsular, o adultos que buscan oportunidades de negocio. En el caso de Galicia, se trata sobre todo de portugueses, que buscan mejores oportunidades de empleo. Los inmigrantes procedentes de países del Tercer Mundo y de Europa del este proceden mayoritariamente de América Latina (Colombia y Ecuador), el norte de África (Marruecos) y Rumanía y Bulgaria. En general, son adultos jóvenes, de bajo nivel de cualificación, que buscan trabajo en tareas que requieren escasa formación y mejores condiciones de vida de las que tienen en su país de origen.
Las consecuencias de esta inmigración son demográficas, económicas y sociales.

Las consecuencias de la inmigración se aprecian en diversos terrenos:
·     En el terreno demográfico, la inmigración ha contribuido decisivamente al crecimiento de la población de España en los últimos años, tanto de forma directa como por el incremento de la natalidad. Gracias a ello, se ha evitado el decrecimiento demográfico, especialmente en las comunidades con crecimiento natural negativo.
·             En el terreno económico, la inmigración aporta población activa, que desempeña las tareas más duras y peor remuneradas, colabora al crecimiento del PIB, aporta más dinero a las arcas públicas del que consume en educación y sanidad, y alivia la carga del elevado gasto en pensiones. Además, los inmigrantes prestan servicios domésticos que permiten incrementar la tasa de actividad de las familias españolas, especialmente de las mujeres. Por otra parte, la inmigración se relaciona con algunos problemas, como la pérdida de competitividad (la disponibilidad de mano de obra retrasa la modernización de ciertos sectores), la presión a la baja sobre los salarios, la acentuación de la escasa movilidad geográfica de los trabajadores españoles, y el aumento del déficit exterior debido a las remesas enviadas a sus países de origen y al consumo de bienes importados, como el automóvil.
·         En el terreno social, han surgido actitudes xenófobas o racistas entre algunos sectores que consideran la inmigración como una "invasión" que compite por el empleo, consume recursos sociales en perjuicio del bienestar de la población española y amenaza la identidad nacional. Estas ideas alientan la devolución de los inmigrantes a sus países de origen o la restricción de sus derechos, para evitar un "efecto llamada" que acentúe la inmigración. Muchos inmigrantes sufren duras condiciones laborales (bajos salarios, largas jornadas, ausencia de seguros) y malas condiciones de vida en barrios marginales y viviendas de escasa calidad. En parte por ello se les responsabiliza de manera injusta y abusiva de diversos delitos (tráfico de drogas, crimen organizado) y de formas de vida poco edificantes (prostitución, mendicidad). Además, las dificultades de integración, debidas a las diferencias culturales, lingüísticas y religiosas, pueden suscitar tensiones con la población autóctona.
a) Las causas de esta atracción inmigratoria son numerosas:
Por parte española, influyen varios motivos: la necesidad de mano de obra a raíz del desarrollo económico desde 1995, sobre todo en empleos de baja cualificación, insuficientemente cubiertos por la mano de obra nacional (temporeros agrarios y servicios personales); ciertas medidas que han atraído a nuevos inmigrantes, como las regularizaciones de los ilegales (2002 y 2005), y el reagrupamiento familiar (2001). Además, la proximidad de España a África la convierte en la puerta principal de entrada de inmigrantes africanos a Europa; los lazos histórico-culturales con América Latina favorecen la llegada de personas de esta procedencia, y la bondad climática del mediterráneo atrae a personas del centro y norte de Europa.
Por parte de los inmigrantes extranjeros influyen motivos económicos (posibilidades de trabajo o de negocio) y motivos políticos (persecuciones, falta de derechos políticos).
b)   La procedencia de los inmigrantes fue mayoritariamente europea hasta 1996, sobre todo de los países de la Unión Europea y del este del continente. Desde entonces predominan los inmigrantes extracomunitarios procedentes de África (Marruecos); Iberoamérica (Ecuador, Colombia), y Asia (China, Pakistán). Su destino principal son las comunidades con grandes centros urbanos y de servicios: Cataluña, Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias. Recientemente, la saturación del mercado laboral de estas regiones ha provocado algunas migraciones hacia las comunidades del interior y del Cantábrico.
c)    El perfil de los inmigrantes varía según su procedencia:
Los inmigrantes comunitarios son jubilados con un nivel de vida medio-alto que aprecian las buenas condiciones climáticas del litoral mediterráneo y de las islas Baleares y Canarias; o adultos atraídos por las posibilidades de trabajo y de negocio.
Los inmigrantes extracomunitarios son jóvenes que acuden a España por motivos económicos (alto crecimiento de la población y carencia de recursos y de trabajo en sus países de origen) o políticos (persecuciones políticas, raciales y religiosas). Realizan trabajos de baja cualificación en los servicios, la construcción, la agricultura, la minería y la pesca.


Observe el siguiente mapa y caracterice por grupos su distribución geográfica, el perfil de los inmigrantes, así como las causas y consecuencias socio-económicas de dicha inmigración.

Mapa de inmigrantes por nacionalidades predominantes.

a) Características de la distribución geográfica por grupos:
Los inmigrantes europeos proceden sobre todo de Alemania, Reino Unido, Portugal, Rumanía y Bulgaria. Los de Alemania y Reino Unido son principalmente jubilados y personas con expectativas de hacer negocio, que se asientan en las zonas turísticas litorales de invierno suave: los alemanes, principalmente, en Baleares y las islas Canarias occidentales, y los británicos en Alicante, Málaga y Cádiz. Los demás inmigrantes europeos son adultos jóvenes, que buscan mejores oportunidades de trabajo. Los portugueses se asientan, sobre todo, en las provincias gallegas y castellano-leonesas próximas a su frontera norte (Pontevedra, Orense, Lugo, León y Zamora); y los rumanos y búlgaros, en provincias del interior peninsular, de las comunidades de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y La Rioja, y también en las provincias de Badajoz, Castellón y Córdoba.
   Los inmigrantes no europeos son generalmente trabajadores africanos y latinoamericanos de baja cualificación que buscan trabajo en actividades como los servicios, la construcción, la agricultura, la pesca y la minería.
· Los inmigrantes africanos proceden, sobre todo, de Marruecos y se localizan preferentemente en Cataluña y Andalucía.
· Los inmigrantes de América Latina, provienen principalmente de Colombia y Ecuador y predominan en Madrid, en las islas Canarias orientales, en la mayoría de las provincias de la franja cantábrica, y en las provincias de Soria, Navarra, Valencia y Salamanca.
b) Perfil de los inmigrantes
El perfil de los inmigrantes varía según su procedencia:
 Los inmigrantes comunitarios son jubilados con nivel de vida medio-alto que aprecian las buenas condiciones climáticas del litoral mediterráneo y de las islas Baleares y Canarias, o adultos atraídos por las posibilidades de trabajo y de negocio.
 Los inmigrantes extracomunitarios son jóvenes que acuden a España por motivos económicos (alto crecimiento de la población y carencia de recursos y de trabajo en sus países de origen) o políticos (persecuciones políticas, raciales y religiosas). Realizan trabajos de baja cualificación en los servicios, la construcción, la agricultura, la minería y la pesca.
c)  Causas socioeconómicas de la inmigración:
Las causas de esta atracción inmigratoria son numerosas:
 Por parte española, influyen varios motivos: la necesidad de mano de obra a raíz del desarrollo económico desde 1995, sobre todo en empleos de baja cualificación, insuficientemente cubiertos por la mano de obra nacional (temporeros agrarios y servicios personales); ciertas medidas que han atraído a nuevos inmigrantes, como las regularizaciones de los ilegales (2002 y 2005), y el reagrupamiento familiar (2001). Además, la proximidad de España a África la convierte en la puerta principal de entrada de inmigrantes africanos a Europa; los lazos histórico-culturales con América Latina favorecen la llegada de personas de esta procedencia, y la bondad climática del mediterráneo atrae a personas del centro y norte de Europa.
– Por parte de los inmigrantes extranjeros influyen motivos económicos (posibilidades de trabajo o de negocio) y motivos políticos (persecuciones, falta de derechos políticos).
Consecuencias socioeconómicas de la inmigración.
Las consecuencias de esta inmigración son demográficas, económicas y sociales.
Las consecuencias de la inmigración se aprecian en diversos terrenos:
·         En el terreno demográfico, la inmigración ha contribuido decisivamente al crecimiento de la población de España en los últimos años, tanto de forma directa como por el incremento de la natalidad. Gracias a ello, se ha evitado el decrecimiento demográfico, especialmente en las comunidades con crecimiento natural negativo.
·         En el terreno económico, la inmigración aporta población activa, que desempeña las tareas más duras y peor remuneradas, colabora al crecimiento del PIB, aporta más dinero a las arcas públicas del que consume en educación y sanidad, y alivia la carga del elevado gasto en pensiones. Además, los inmigrantes prestan servicios domésticos que permiten incrementar la tasa de actividad de las familias españolas, especialmente de las mujeres. Por otra parte, la inmigración se relaciona con algunos problemas, como la pérdida de competitividad (la disponibilidad de mano de obra retrasa la modernización de ciertos sectores), la presión a la baja sobre los salarios, la acentuación de la escasa movilidad geográfica de los trabajadores españoles, y el aumento del déficit exterior debido a las remesas enviadas a sus países de origen y al consumo de bienes importados, como el automóvil.

·         En el terreno social, han surgido actitudes xenófobas o racistas entre algunos sectores que consideran la inmigración como una "invasión" que compite por el empleo, consume recursos sociales en perjuicio del bienestar de la población española y amenaza la identidad nacional. Estas ideas alientan la devolución de los inmigrantes a sus países de origen o la restricción de sus derechos, para evitar un "efecto llamada" que acentúe la inmigración. Muchos inmigrantes sufren duras condiciones laborales (bajos salarios, largas jornadas, ausencia de seguros) y malas condiciones de vida en barrios marginales y viviendas de escasa calidad. En parte por ello se les responsabiliza de manera injusta y abusiva de diversos delitos (tráfico de drogas, crimen organizado) y de formas de vida poco edificantes (prostitución, mendicidad). Además, las dificultades de integración, debidas a las diferencias culturales, lingüísticas y religiosas, pueden suscitar tensiones con la población autóctona.

EVOLUCIÓN DEL NÚMERO DE INMIGRANTES RESIDENTES EN ESPAÑA, 1998-2009

LA INMIGRACIÓN EXTRANJERA
Desde mediados de la década de 1980 y, sobre todo, desde 1995, España está recibiendo un elevado volumen de inmigrantes. Así, en 2010 la población extranjera superaba los 5,7 millones de personas. Dentro de ella se diferencian los extranjeros nacionalizados tras varios años de permanencia en el país, que pasan a ser españoles de pleno derecho; los inmigrantes legales, que obtienen permiso de residencia y mantienen su nacionalidad de origen (4,1 millones en 2008); y los ilegales, más difíciles de contabilizar que, tras las últimas regularizaciones, se cifran en unos 200000.
a).- Las causas de esta atracción inmigratoria son numerosas:
-    Por parte española, influyen varios motivos: la necesidad de mano de obra a raíz del desarrollo económico desde 1995, sobre todo en empleos de baja cualificación, insuficientemente cubiertos por la mano de obra nacional (temporeros agrarios y servicios personales); ciertas medidas que han atraído a nuevos inmigrantes, como las regularizaciones de los ilegales (2002 y 2005), y el reagrupamiento familiar (2001). Además, la proximidad de España a África la convierte en la puerta principal de entrada de inmigrantes africanos a Europa; los lazos histórico-culturales con América Latina favorecen la llegada de personas de esta procedencia, y la bondad climática del mediterráneo atrae a personas del centro y norte de Europa.
-  Por parte de los inmigrantes extranjeros influyen motivos económicos (posibilidades de trabajo o de negocio) y motivos políticos (persecuciones, falta de derechos políticos).
b).- La procedencia de los inmigrantes fue mayoritariamente europea hasta 1996, sobre todo de los países de la Unión Europea y del este del continente. Desde entonces predominan los inmigrantes extracomunitarios procedentes de África (Marruecos); Iberoamérica (Ecuador, Colombia), y Asia (China, Pakistán). Su destino principal son las comunidades con grandes centros urbanos y de servicios: Cataluña, Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias. Recientemente, la saturación del mercado laboral de estas regiones ha provocado algunas migraciones hacia las comunidades del interior y del Cantábrico.
c).- El perfil de los inmigrantes varía según su procedencia:
- Los inmigrantes comunitarios son jubilados con un nivel de vida medio-alto que aprecian las buenas condiciones climáticas del litoral mediterráneo y de las islas Baleares y Canarias; o adultos atraídos por las posibilidades de trabajo y de negocio.
- Los inmigrantes extracomunitarios son jóvenes que acuden a España por motivos económicos (alto crecimiento de la población y carencia de recursos y de trabajo en sus países de origen) o políticos (persecuciones políticas, raciales y religiosas). Realizan trabajos de baja cualificación en los servicios, la construcción, la agricultura, la minería y la pesca.
    d).-  Las consecuencias de la inmigración se aprecian en diversos terrenos:
  - En el terreno demográfico, la inmigración ha contribuido decisivamente al            crecimiento de la población de España en los últimos años, tanto de forma   directa como por el incremento de la natalidad. Gracias a ello, se ha evitado el  decrecimiento demográfico, especialmente en las comunidades con crecimiento      natural negativo.

·    En el terreno económico, la inmigración aporta población activa, que desempeña las tareas más duras y peor remuneradas, colabora al crecimiento del PIB, aporta más dinero a las arcas públicas del que consume en educación y sanidad, y alivia la carga del elevado gasto en pensiones. Además, los inmigrantes prestan servicios domésticos que permiten incrementar la tasa de actividad de las familias españolas, especialmente de las mujeres. Por otra parte, la inmigración se relaciona con algunos problemas, como la pérdida de competitividad (la disponibilidad de mano de obra retrasa la modernización de ciertos sectores), la presión a la baja sobre los salarios, la acentuación de la escasa movilidad geográfica de los trabajadores españoles, y el aumento del déficit exterior debido a las remesas enviadas a sus países de origen y al consumo de bienes importados, como el automóvil.
·    En el terreno social, han surgido actitudes xenófobas o racistas entre algunos sectores que consideran la inmigración como una "invasión" que compite por el empleo, consume recursos sociales en perjuicio del bienestar de la población española y amenaza la identidad nacional. Estas ideas alientan la devolución de los inmigrantes a sus países de origen o la restricción de sus derechos, para evitar un "efecto llamada" que acentúe la inmigración. Muchos inmigrantes sufren duras condiciones laborales (bajos salarios, largas jornadas, ausencia de seguros) y malas condiciones de vida en barrios marginales y viviendas de escasa calidad. En parte por ello se les responsabiliza de manera injusta y abusiva de diversos delitos (tráfico de drogas, crimen organizado) y de formas de vida poco edificantes (prostitución, mendicidad). Además, las dificultades de integración, debidas a las diferencias culturales, lingüísticas y religiosas, pueden suscitar tensiones con la población autóctona.