sábado, 31 de enero de 2015

ABP Aprendizaje Basado en Proyectos

Presentación de Silviagongo (Silvia González Goñi) en slideshare sobre Aprendizaje Basado en Proyectos.Con esta nueva entrada comenzamos una nueva etiqueta sobre ABP, en la que iremos subiendo todas nuestras actividades ABP.

viernes, 30 de enero de 2015

El medio físico en Castilla y León. Libro LIM

l

Haz clic en la imagen para ver el LIM sobre El medio físico en Castilla y León para 1º de ESO.

Tema 8.- El arte hispanomusulmán. El arte mudéjar en Castilla y León.


Tema 8. El arte hispanomusulmán: características generales. La mezquita y el palacio. El arte mudéjar en Castilla y León. 


jueves, 29 de enero de 2015

Características y problemas de la industria en España. Práctica


Autor: Eduardo Sánchez

Observa el mapa de la distribución espacial de la industria y coméntalo.




Rasgo principal de la distribución de la industria española; selección de cri­terios de clasificación e interés de la clasificación con ejemplos.

— El rasgo principal de la distribución de la industria española es el des­equilibrio territorial, a pesar de la actual tendencia a la difusión industrial y al desarrollo de la industrialización endógena.
Un criterio para realizar una clasificación de las provincias españolas por las características de su industria puede ser, como muestra el mapa, el de las personas ocupadas en este sector.
Este criterio de clasificación aporta información sobre variados aspectos, como la tradición industrial, el número de establecimientos industriales, el tipo de industria (demandadora de abundante o de escasa mano de obra), la productividad (mecanización, automatización), el dinamismo industrial, el peso económico de los sectores primario y terciario y la existencia de factores favorables o desfavorables para la implantación industrial (recursos natura­les, sistemas de transporte y comunicación, núclelos urbanos destacados que aportan mano de obra y mercado; capacidad de consumo; espíritu empresa­rial; modernización tecnológica; etc).

Entre las provincias con elevado empleo industrial se encuentran Barcelona y Madrid; entre las provincias con cifras moderadas, Valencia, Alicante, Zara­goza, Navarra, Bizkaia, Gipuzkoa, A Coruña, Pontevedra y Sevilla; y entre las provincias con cifras bajas, la mayoría de las del interior peninsular (excepto Valladolid, Burgos y Toledo), Baleares y las dos provincias canarias.

Relación de la información medioambiental con la distribución de la industria
·         Existen áreas con una destacada concentración industrial que presentan ríos con un nivel de contaminación alto y calidad del agua mala porque la industria genera residuos contaminantes, especialmente las industrias químicas, siderúr­gicas o termoeléctricas. Ejemplos de esta relación se encuentran en los ríos a su paso por las áreas industriales de Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante, Murcia o Zaragoza.

·         Existen áreas con escasa concentración industrial que presentan ríos con un ni­vel de contaminación bajo y buena calidad del agua, por la inexistencia de focos de contaminación industrial, entre otras razones. Ejemplos de este caso son las provincias de Lugo, Ourense, Huesca.

·         No siempre existe una relación entre concentración industrial y nivel de con­taminación alto de los ríos y baja calidad de su agua. Además de la industria existen otros factores humanos y naturales que colaboran a una mayor o menor contaminación fluvial y calidad del agua. Entre los factores humanos se en­cuentran la actividad agraria que ocasiona contaminación por nitratos o purines ganaderos; la sobreexplotación del agua para el regadío o para otras actividades que al reducir el caudal incrementa la concentración de contaminantes; las acti­vidades extractivas de canteras y minas; y los vertidos de aguas fecales urbanas insuficientemente depurados. Entre los factores naturales se encuentra el clima, pues, como se ha explicado, las precipitaciones y las temperaturas influyen en la contaminación de los ríos y en la calidad del agua.

Así, en el mapa se aprecia la existencia de provincias con escasa industria y elevada contaminación de los ríos y baja calidad del agua por razones de aridez climática, a la que se suma la contaminación o sobreexplotación agraria, como ciertos tramos fluviales en Granada, Almería o Badajoz. Y, por el contrario, existen provincias con moderado empleo e inversión industrial, como A Coru­ña y Pontevedra, donde el nivel de contaminación de los ríos es muy bajo y la calidad del agua es alta por razones climáticas: el elevado caudal de los ríos mo­tivado por la abundancia de precipitaciones y la escasa evaporación disminuyen la concentración de sustancias contaminantes en el agua.

domingo, 18 de enero de 2015

La energía en España y prácticas.


Autor: Eduardo Sánchez

Práctica 1.- Comentario de la tabla de consumos de tipos de energía re­cientes y previstos en España.

La tabla presenta datos estadísticos sobre el consumo de energía primaria en Es­paña en 2000 y 2006, así como las previsiones para 2012, en % y en Ktep (miles de toneladas equivalentes de petróleo, siendo una tep igual a 10 elevado a 7 kcal). La energía primaria está constituida por las fuentes de energía tal y como se en­cuentran en la naturaleza, sin ninguna transformación.
El consumo de energía primaria en España se basa en el petróleo, utilizado espe­cialmente para la obtención de derivados para el transporte y la industria, y en una proporción cada vez menor, para la obtención de electricidad en centrales de fuel­oil. Su consumo tiende a disminuir debido a la sustitución por el gas en las centrales termoeléctricas; a la implantación de una mayor eficiencia energética, como forma de ahorrar y de reducir su impacto medioambiental, sobre todo en el calentamiento climático, y al incremento de la producción de biocarburantes para el transporte. No obstante, en 2006 representaba más de la mitad del consumo de energía primaria de España. Dado que la producción nacional de petróleo es insignificante, resulta necesario realizar costosas importaciones para cubrir el elevado consumo.
Al consumo de petróleo seguía en importancia en 2000 el de carbón, empleado principalmente en la producción de electricidad en centrales térmicas, y en me­nor medida en la industria siderúrgica y en la construcción. Su consumo tiende a reducirse debido a los problemas que presenta la minería del carbón: algunos ricos yacimientos se han agotado y otros son de baja calidad, lo que limita su uso; ha disminuido la demanda doméstica e industrial; la explotación es cara, pues un tercio de las minas son subterráneas, con vetas muy fracturadas y delgadas, que impiden usar máquinas potentes; y el mineral suele presentarse con poca limpie­za, exigiendo tareas de lavado y provocando un elevado impacto medioambien­tal, manifestado sobre todo en las emisiones de azufre, responsables de la lluvia ácida, y de CO2, causantes del calentamiento climático. Además, la entrada en la Comunidad Europea liberalizó los precios frente al proteccionismo tradicional y obligó a realizar una reconversión que ha supuesto la reducción de la producción. Por todo ello, en 2006 el carbón perdió su segundo lugar en el consumo energéti­co en favor del gas natural y se prevé que su consumo siga disminuyendo.
El consumo de gas natural se centra en el uso calorífico en la industria y los ho­gares; en la obtención de derivados en la industria petroquímica, y cada vez más en la producción de electricidad en centrales térmicas, y en un número creciente de centrales de ciclo combinado y de cogeneración. Su consumo se ha incre­mentado considerablemente, y seguirá creciendo hasta 2012, gracias a las ven­tajas que ofrece: alto poder calorífico, precio más bajo y menor contaminación, al carecer casi de azufre. La insignificante producción nacional obliga a realizar cuantiosas importaciones para cubrir el consumo.
El consumo de energía nuclear se destina fundamentalmente a la producción de electricidad y, en menor medida, a otros usos como la medicina, la conserva­ción de alimentos y la biotecnología. Su consumo tiende a descender, debido al mantenimiento de la moratoria nuclear, al cierre de la central de Zorita en 2006 y al crecimiento del consumo de otras fuentes, como el gas natural y las energías renovables. En España, la producción nuclear abastece el 100% del consumo, aunque es necesario importar el mineral de uranio utilizado.
El consumo de energías renovables incluye la hidráulica, usada fundamentalmen­te para la producción de electricidad, y las energías alternativas: la eólica (produc­ción de energía mecánica o eléctrica), la biomasa (energía térmica, eléctrica, biogás y biocarburantes), la solar (energía térmica y eléctrica) y, en menor medida, la geo­térmica (energía térmica) y la maremotriz (energía eléctrica y mecánica). Su con­sumo ocupaba el último lugar entre las fuentes de energía primaria en el año 2000, pero tiende a incrementarse y se prevé que en 2012 supere a la energía nuclear. Las causas son las ventajas que ofrecen estas fuentes de energía: son inagotables, po­seen una elevada descentralización, permiten reducir la dependencia externa de las fuentes de energía no renovables y presentan un mínimo impacto medioambiental, por lo que son fundamentales para reducir el importante papel desempeñado por las fuentes no renovables en el calentamiento de la atmósfera, responsable del cambio climático. En su lucha contra el calentamiento global, la Unión Europea se ha com­prometido a aumentar el consumo de energía renovable hasta el 20% en el período 2012-2020 y a incrementar el consumo de biocarburantes hasta el 10%, medidas que resultan de obligado cumplimiento para España.

Práctica 2.- Comentario del mapa donde se localizan las principales cen­trales hidroeléctricas de España.


El mapa muestra la distribución de las principales centrales hidroeléctricas de España. Estas utilizan el agua embalsada en presas y lagos, que se hace saltar por tuberías y mueve turbinas conectadas a un generador que transforma la fuerza mecánica en electricidad.
La localización de las centrales hidroeléctricas se concentra, por tanto, en las zonas que reúnen precipitaciones abundantes y regulares, que alimentan ríos o lagos susceptibles de embalsar el agua; y una topografía abrupta o con desniveles del terreno que facilitan el salto del agua con la suficiente altura y energía. Estas zonas, como se aprecia en el mapa, son fundamentalmente tres: las cuencas de los ríos del ángulo noroeste peninsular, las cuencas de los ríos Duero y Tajo y las cuencas de los ríos pirenaicos.
El ángulo noroeste peninsular incluye las cuencas de los ríos de la vertiente cantábrica correspondientes a este tramo y las cuencas de los ríos de la vertiente atlántica norte. Esta zona posee un clima oceánico, con precipitaciones abun­dantes, por lo que los ríos son caudalosos y regulares. Además, salvan fuertes desniveles debido a la proximidad de las montañas en que nacen y su desembo­cadura en el mar.
Los ríos Duero y Tajo son caudalosos por los aportes de los afluentes que reciben, nacidos en los sistemas montañosos que bordean sus cuencas. Las cen­trales hidroeléctricas se concentran en el tramo final, cerca de la frontera por­tuguesa, aprovechando el desnivel topográfico existente en esta zona entre las depresiones terciarias y la penillanura paleozoica.
Los ríos pirenaicos, especialmente los afluentes del Ebro, reciben la precipi­tación en forma de lluvia y de nieve de los Pirineos y salvan fuertes desniveles topográficos ente la cordillera y su desembocadura en el Ebro o en el mar Mediterráneo. Por eso se construyeron en ellos centrales hidroeléctricas desde principios del siglo XX para abastecer de energía a la industria catalana.
Otras centrales se reparten más aleatoriamente por las montañas del interior peninsular, aprovechando los puntos que reúnen agua y un desnivel suficiente ligado a la existencia de relieves montañosos.
La práctica inexistencia de centrales hidroeléctricas destacadas en la mitad oriental peninsular, excepto las pirenaicas, se explica por la escasez de precipitaciones y la fuerte evaporación. Y en el caso de las islas Baleares y Canarias también por la ausencia de ríos.

lunes, 12 de enero de 2015

Numancia. Documental en 3D.



Los pueblos prerromanos en PDI Smart 

La huella soriana 11

Credencia o aguabenditera
      Después de su restauración y limpieza, ha aparecido en el fondo de la misma un orificio de desagüe al estilo de lo que hemos visto en las credencias. Al situarse en lo que pudo ser la reproducción de un presbiterio,  en un edificio románico, nos hace pensar que no puede ser una aguabenditera, ya que estas se sitúan a los pies de la nave. Por todo ello pensamos que se puede tratar de un tipo de credencia. 


     Las credencias eran pequeñas hornacinas practicadas en el espesor del muro del ábside, al lado del altar, que servían para colocar los ornamentos litúrgicos. A veces adoptaban formas muy elaboradas. En la parte inferior suelen tener un sumidero para recoger el agua de la ablución de las manos del sacerdote durante la misa así como para arrojar otros desperdicios de la ceremonia como las cenizas o el algodón con el que se administraban los óleos. 
En todo caso, sea aguabenditera o credencia, comenzamos un nuevo reto.







Pablo Virto, colaborador de La huella soriana ha sabido interpretar la última pista y ha podido averiguar que esta imagen (aguabenditera o credencia) se encuentra en la cripta de las ruinas de San Nicolás, en la calle Real.


sábado, 10 de enero de 2015

Comentario de texto

Problemas medioambientales derivados de la actividad humana

Comenta el siguiente texto:

<<La ruptura de la gigantesca balsa (1,5 millones de metros cuadrados) que almacenaba más de cinco millones de metros cúbicos de agua y lodos tóxicos, con residuos de minerales pesados que ha sucedido en Aznalcóllar (Sevilla) supone la mayor catástrofe ambiental registrada en España y una de las más graves de Europa. Agua abajo de la balsa, a una distancia de no más de cuarenta kilómetros, el río Agrio, que recibe la escorrentía de la zona, desemboca en el Parque Nacional de Doñana, el mayor santuario de aves de Europa y uno de los más representativos del mundo
Los responsables del Parque Nacional pudieron improvisar un muro de contención para defenderlo de la llegada de productos tóxicos (arsenio, cadmio, cinc, cobre, hierro, manganeso, mercurio, níquel y plomo) que bajaba lentamente por el río, pero la riada tóxica ha anegado poco a poco más de 4.000 hectáreas de las tierras más fértiles de la comarca y más de 500 agricultores van a perder sus cosechas.>>
W.G. Mardones (modificado)

Este texto nos informa sobre la ruptura de la balsa de Aznalcóllar y sobre la contaminación del Parque Nacional de Doñana, que afectó al agua, al suelo y a la fauna. Actuaciones como ésta constituyen un delito ecológico.
En España existen actualmente actividades económicas perniciosas para el medio ambiente, entre las cuales podemos destacar las siguientes:

1.- La industria es una de las principales causantes de la contaminación atmosférica, de los suelos y de las aguas.
- La contaminación atmosférica se produce por emisiones a la atmósfera de monóxido de carbono, dióxido de azufre, óxido de nitrógeno, cloro y partículas de polvo y humo. Sus principales consecuencias son las siguientes:
a)- La lluvia ácida se forma cuando las emisiones de azufre y nitrógeno se mezclan con  el vapor de aire      y se transforman en soluciones diluidas de ácido sulfúrico y ácido nítrico, que caen a la tierra con el agua de lluvia. Provoca alteraciones en la vegetación, en los suelos, en las aguas y en los edificios.

b) La disminución del espesor de la capa de ozono, que protege de las mortales radiaciones ultravioletas del sol, se debe principalmente al cloro, que se encuentra en los CFCs (clorofluorocarburos) empleados en los aerosoles y refrigerantes. El cloro reacciona con el ozono (O3) y lo convierte en oxígeno normal (O2). Este problema afecta a la vida vegetal, animal y humana (aumento del cáncer de piel y cataratas).

c) El efecto invernadero lo producen las emisiones a la atmósfera de gases -como el metano y el dióxido de carbono- y el vapor de agua. Estos gases dejan pasar la radiación solar, pero, una vez que llega a la Tierra, la retienen y evitan que escape a las altas capas de la atmósfera el calor irradiado por la Tierra, actuando así como el cristal del invernadero. El aumento de las emisiones de gases con efecto invernadero hace que la cantidad de calor retenida sea mayor. Las posibles consecuencias son el aumento global de la temperatura de la Tierra y cambios climáticos.


d) La campana de polvo y contaminación que se crea sobre la ciudad en invierno y con situación anticiclónica se debe a las partículas de polvo y humo. Estas ascienden en la zona centro de la ciudad (más caliente) y descienden en la periferia, creando una circulación interna que se mantiene hasta que la campana es eliminada por un fuerte viento o lluvia. Produce alteraciones en las plantas y edificios, y enfermedades pulmonares.

Además existe otro contaminante atmosférico, causado por ciertos tipos de industrias, que es el ruido ambiental, que ocasiona problemas como cefaleas y menor rendimiento en el trabajo.

- La industria contamina también los suelos y las aguas debido a los vertidos sin depurar. El suelo se empobrece y en  las aguas proliferan las algas tóxicas y los metales pesados, que pueden acumularse en el tejido graso de los peces e integrarse en la cadena alimentaria, afectando al ser humano.

2.- La agricultura y la ganadería también pueden tener repercusiones perniciosas para el medio ambiente. Las principales son:
- La deforestación por la roturación del bosque para dedicarlo al cultivo o a pastos para el ganado.
- La contaminación del suelo por el abuso en el empleo de fertilizantes químicos e insecticidas, que a la larga acaban empobreciendo el suelo, dándole características tóxicas, haciendo resistentes a los parásitos y restando calidad a los productos. Además hay prácticas agrarias que colaboran a la erosión del suelo, como el cultivo sobre laderas de gran pendiente sin adoptar medidas de protección adecuadas y el pastoreo abusivo en pastos pobres.
- La contaminación de las aguas superficiales y subterráneas por los vertidos sin depurar procedentes de la limpieza de cuadras y estables, por los fertilizantes e insecticidas químicos y por la construcción de pozos negros para evacuar las aguas fecales. La actividad agraria puede también causar problemas de sobreexplotación de las aguas superficiales y de los acuíferos por su captación masiva para el riego.

3.- La vida y las actividades económicas urbanas tienen también repercusiones negativas sobre el medio ambiente. Las más importantes son la contaminación de suelos y aguas por el vertido de las aguas fecales sin depurar, que contienen bacterias y virus, y por los residuos sólidos urbanos, que en una alta proporción no son biodegradables y en algunos casos se vierten en basureros ilegales e incontrolados, donde, al recibir el agua de lluvia forman un líquido tóxico (lixiviado) que contamina el suelo y las aguas.

4.- Otras actividades económicas con repercusiones ambientales negativas son la minería (causante del desastre de Doñana) y los transportes, que producen contaminación atmosférica, acústica y alteraciones en el paisaje.

Para tratar de paliar los efectos negativos de las actividades económicas sobre el medio, existe una política medioambiental, que tiene entre sus objetivos la vigilancia de la contaminación atmosférica; la recuperación de los suelos contaminados; planes de saneamiento y depuración de las aguas, redes para controlar su calidad y programas para evitar la sobreexplotación de los acuíferos; el fomento del reciclaje, y la concienciación de la opinión pública. Además España ha adoptado la política medioambiental de la U.E., cuyo principal objetivo es la prevención -lo que obliga a estudiar previamente el impacto ambiental de cualquier actividad económica- sin abandonar por ello el principio de “quien contamina paga”.


Práctica de Geografía Agraria II

Titulares agrarios de más de 55 años

"Titulares de explotaciones agrarias con más de 55 años, según el último censo agrario de 1989"

      El mapa de tramas presenta, en tantos por ciento, los Tilulares agrarios con más de 55 años, en España, según el último censo agrario de 1989.
      Las provincias con más del 65% de titulares agrarios con más de 55 años
son las cuatro de la comunidad gallega (A Coruña, Lugo, Ourense y Ponteve­dra), Asturias, Vizcaya, Girona, Avila, Madrid y Guadal ajara.
Los factores que explican esta distribución son los siguientes:
- En todas estas provincias, menos Madrid y Guadalajara. predomina la pe­queña propiedad agraria, poco rentable y competitiva, por lo que los jóve­nes abandonan el campo y buscan trabajo en otras actividades del sector se­cundario y, sobre todo, del sector terciario, quedando las explotaciones en manos de agricultores mayores.
- En todas existen importantes comarcas montañosas, que son las que más se han visto afectadas por el éxodo rural debido a las difíciles condiciones de vida que presentan (deficiente accesibilidad, falta de servicios y equipa­mientos, etc.). El éxodo afecta sobre todo a los más jóvenes, mientras que muchos mayores se mantienen en el campo para cobrar las subvenciones que ofrece actualmente la política agraria de la UE a la agricultura de mon­taña y para el desarrollo rural.
- La existencia de otras actividades económicas más rentables, dentro o fue­ra de la propia provincia, atraen a la población joven.
Las consecuencias que se derivan del envejecimiento de la población agraria son que desincentiva la innovación y la modernización y que acentúa la ten­dencia al despoblamiento rural, que se verá incrementado cuando los actua­les titulares de más de 55 años alcancen la edad de la jubilación. De ello se derivan graves repercusiones medioambientales, por el abandono de ecosis­temas tradicionales, que conlleva el deterioro medioambiental de muchas zo­nas, sobre todo de montaña.


Práctica de Geografía Agraria

Importancia del valor de la producción ganadera
A partir de la lectura e interpretación del mapa adjunto, explicar la desigual importancia de las producciones ganaderas en España, indicando, en su caso, a que tipo de actividad pecuaria puede corresponder la significación de los valores cartografiados.

Identificamos el gráfico como un mapa de coropletas o de tramas, adecuado para representar diferencias en los valores alcanzados por una variable en distintas demarcaciones territoriales.
Conviene señalar en el contexto general el predominio de las producciones agrícolas, pues la aportación de la actividad pecuaria al valor de la producción agraria no alcanza los dos quintos del total. Una aportación que se produce de forma muy contrastada desde el punto de vista territorial. Podemos apreciar una clara diferencia entre la mitad Norte, de mayor entidad ganadera, y la mitad Sur donde la cría de animales tiene una menor importancia relativa.
En cuanto a los ámbitos de especial significado ganadero destaca, en primer lugar la España Atlántica, pues la totalidad de Galicia, Asturias, Cantabria, así como las provincias litorales del País Vasco, registran porcentajes netamente superiores a la media nacional; es más, salvo Vizcaya y Pontevedra, todas las provincias de este ámbito registran valores iguales o superiores al 60%. Las condiciones ecológicas tienen, en este caso, una importancia grande en la decantación hacia una orientación productiva basada, fundamentalmente, en el ganado bovino, ligado al prado. Se trata de una ganadería vinculada a la tierra, conformando unos “espacios ganaderos”, que son los que realmente singularizan el paisaje agrario de este sector.
Destacada importancia también presenta la ganadería en toda la franja occidental de la península, así como en determinadas áreas de la Cordillera Central. Así, León, Zamora, Cáceres o Ávila, presentan valores superiores a la media nacional, destacando, sobre todo, la provincia de Salamanca. Se trata de una ganadería más extensiva, orientada, sobre todo al vacuno de carne y en parte al ovino, correspondiendo a un tipo de espacios ganaderos representado por los montes pastables y las dehesas, aunque en algunos sectores, especialmente de montaña, se deja sentir la presencia de los pastos. En definitiva, una ganadería ligada a la tierra, pero con un carácter más extensivo por la menor carga ganadera que son capaces de soportar estos espacios.
Significado distinto tiene la ganadería en las otras provincias que registran valores destacados, estos se deben, sobretodo, a la intensa presencia de una “ganadería industrial” no vinculada a la tierra, la cual, aunque existe en todas las provincias, con independencia de las condiciones ecológicas, adquiere especial concentración en algunos puntos. Esta orientación no se refleja en el paisaje agrario, salvo en la más o menos densa presencia de las naves ganaderas, cuya misión es producir intensamente para abastecer importantes mercados urbanos. Es el caso de Cataluña, lo cual explica los importantísimos valores de Gerona o Tarragona, provincias que no se caracterizan, precisamente, por unos paisajes predominantemente ganaderos. La misma explicación cabe atribuir a los valores registrados en Segovia (importancia del porcino), Toledo e incluso Madrid, a cuyo mercado se destinan preferentemente estas producciones.
En el extremo contrario, destaca la reducida importancia en las provincias mediterráneas no catalanas, áreas de muy definida especialización agrícola y carentes de espacios aptos para una explotación ganadera ligada a la tierra (en Murcia aparece atenuado por la ganadería industrial de porcino), a los que se podrían añadir algunas provincias de Andalucía interior, o Castilla-La Mancha con  especial debilidad pecuaria (Jaén o Cuenca).
En el resto del territorio, los valores son inferiores a la media, aunque no excesivamente alejados, obedeciendo a diversos factores (presencia de ganadería industrial, aprovechamiento de ovino complementario a la agricultura cerealística, etc.). En cualquier caso, se puede considerar que se trata de un mapa en buena medida expresivo, aunque algo anticuado, para detectar la especialización productiva de determinados sectores.